martes, 8 de julio de 2008

Aún nos falta mucho para volver a ser campeones

Aún nos falta mucho para volver a ser campeones


Rojosangre

La mayor falencia que le sigue impidiendo a Independiente Santa Fe poder conseguir su séptima estrella, es la impaciencia, la misma que por años nos ha hecho cometer la torpeza de no culminar los procesos, cuando por lo menos los hemos iniciado.

Estamos de acuerdo que en Colombia ha habido casos en los que sin proceso se logran títulos, pero, sin duda, el camino más seguro, más corto, o mejor, menos incierto, es el de los procesos. En otros países, como Argentina o Brasil, por no mencionar Europa, cuando se habla de procesos, se hace referencia a por lo menos tres años. Y para no ir tan lejos, Chicó, La Equidad, Medellín y hasta América, van mejorando año tras año y están a punto de cumplir con sus objetivos de ser campeones, y si no lo son ahora, de seguro que seguirán en ese camino hasta que lo sean, sin tirar todo por la borda. Eso es metodología de control de variables, es estadística. Recordemos que el primer torneo de La Equidad en la A fue un fracaso, y que gracias a la continuidad de su proceso, al siguiente torneo comenzó a mostrar resultados y está ya a punto de conseguir la estrella.

Por el lado nuestro, el último proceso medianamente cierto lo tuvimos con Pecoso en 2000-2001, cuando terminamos en las posiciones 4 y 5. Después de él estuvo Basílico, pero aunque permaneció dos torneos semestrales, no alcanza a catalogarse como proceso.

Y de ahí para atrás, nos toca remontarnos a 1990-1991 con Héctor Céspedes, a 1988-1989 con Umaña y a 1986 y 1987 co Pinto, cuando aún se entendía en nuestro equipo lo que era un verdadero proceso. Ellos tuvieron la oportunidad de ver al equipo, pedir los jugadores y condiciones para el siguiente torneo y ofrecieron resultados, así: Pinto eliminado en su primer año, en el segundo nos ubicó en el tercer lugar; Umaña terminó en la posición 4 y el la siguiente en la 6; y Céspedes, nos dejó en el cuarto lugar en ambos años.

¿Pero qué es un proceso? Un proceso es la implementación de una propuesta de trabajo de un equipo, en la que su director técnico solicita un grupo de jugadores, unas condiciones precisas y unos plazos específicos, para brindar resultados.

El primer error del equipo actual, y no es este ningún descubrimiento, fue prometer título en cuatro meses, con un equipo nuevo, sin proceso y por el sólo hecho de poseer figuras. Y el siguiente error, fue asignar la función de armar el equipo a terceras personas (Basílico y Prieto), no permitiendo que el director técnico nuevo, como debe ser, en este caso Pecoso, fuera quien lo hiciera.

Aclaro que con este planteamiento no quiero decir que Castro se debe quedar y que con él vamos a ser campeones a final de año. Más bien reflexiono acerca de si con Sarmiento (de lejos el mejor estratega del fútbol colombiano), Gareca (un gran motivador) o Basílico (conocedor de la casa), si no hubieran salido del equipo (precisamente por esa impaciencia que nos saca año tras año del proceso), si con ellos y, por ejemplo, con una nómina como la actual, hubiéramos ya conseguido la estrella.

Como afirman muchos, que venga el que sea, pero que lo dejen trabajar y cumplir con su proceso. Pero como lo decía Iván Mejía en estos días, aquí pueden traer a Mourinho, como el mejor del mundo, y de seguro en diciembre lo estamos sacando a cachuchazos, por ladrón, por no saber manejar el equipo, por insistir en X jugador, o por sentar al otro. Y para la muestra, no uno, sino varios botones: En 1995 trajimos a Comesaña como el gran técnico que acababa de sacar a Junior campéón en 1993, y al año lo sacamos como el peor y más ladrón de los técnicos; en 1999 trajimos a J.J. Peláez, porque había sacado campeón a Nacional en 1994, e igual, salió como el más malo y rosquero; en 1999 trajimos a Pecoso Castro porque había sido campeón con Cali en 1997, y salió como mediocre y traicionero; en 2004 trajimos a De la Pava después de haber sacado campeón a América en 2000, 2001 y 2002, y tampoco pasó nada, pues salió como incapaz; y en 2006 trajimos a Sarmiento después de haber sido campeón con Medellín y Cali en 2004 y 2005, y salió por mediocre, paisa y rosquero.

No quiero ser ave de mal agüero, pero a este paso y si seguimos con esta dañina ansiedad, a finales de este año estaremos sacando a Bolillo Gómez por versero, rosquero y ladrón, eso sí, con los bolsillos llenos y demandándonos para que le paguemos completo su altísimo contrato de dos años, de 300 millones de pesos mensuales.

La ansiedad sigue, y con ella la mala memoria de ese amplio grupo de hinchas (de la que ojalá no se contagien los directivos nuevos), quienes olvidan que este mismo ciclo de seis meses se viene cumpliendo desde hace muchos años, y que mientras tanto, la mayoría de los equipos colombianos nos han cogido ventaja, al sí implementar verdaderos procesos.

En este torneo se quiso probar que podíamos ser campeones con mucho dinero y con una buena nómina, pero tampoco fue. Ahora la ansiedad nos hace pensar una vez más en borrón y cuenta nueva, al cambiar de técnico. Ojalá traigamos a Mourinho, para que por fin aprendamos que la cosa no es por ahí…

sábado, 28 de junio de 2008

¡Leider no se va!

Leider Calimenio Preciado representó al departamento de Nariño en los Juegos Intercolegiados de Bucaramanga de 1991, teniendo 14 años de edad. Allí fue visto por ‘Churta’ Ortiz, quien lo llevó a Millonarios, en donde pasó las pruebas pero no quisieron pagar el costo de su pase tasado en $500.000.

De allí fue llamado a la Selección Cundinamarca por el profesor Eduardo Oliveros, quien a la vez lo trajo a Santa Fe. Jugó inicialmente en la Primera C y en la Primera B con El Cóndor (filial de Santa Fe) de donde saltó a la plantilla profesional a sus 17 años. A los 19 debutó contra Tuluá en El Campín, en mayo de 1996, haciendo parte de la delantera con Adolfo El Tren Valencia, Rubén Darío Hernández, Gustavo Díaz y Cristopher Moreno, y siendo director técnico Basílico González. En esa temporada Leider hizo 1 gol (ante Junior) en 8 partidos.

Al siguiente semestre llegó nuevamente Pablo Centrone como técnico a Santa Fe, y con él los delanteros Ferney Hoyos, Francisco Wittimgham, y Ramón Penayos. Leider aún no se consolidó como titular ni anotó goles en sus 7 partidos jugados, por lo que fue prestado al Cúcuta Deportivo durante 1997, en donde prácticamente no jugó.

Al inicio de 1998 regresó al Santa Fe de Zecevich, a conformar la delantera con Cristopher Moreno, Wilson Cano, Jefrey Díaz, Jhon Reino y Luis Angulo. En esa temporada destapó sus extraordinarias condiciones, haciendo 15 goles en 19 partidos, y siendo llevado por Bolillo Gómez con la Selección Colombia al Mundial de Francia 1998, en donde – vale recordar - marcó ante Túnez el único gol colombiano.

Luego fue transferido al Racing de España, en donde permaneció hasta 2001, aunque durante el año 2000 fue prestado a Santa Fe, siendo el técnico Pecoso Castro y estando en la delantera Jefrey Dïaz, John Reino, John Jailer Moreno, Ambuila, el uruguayo García y el chileno Illescas. En esa temporada Leider hizo 14 goles en 22 partidos.

En 2001 estuvo en el Toledo de la segunda división de España y regresó para el segundo semestre al Santa Fe de Castro, a conformar la delantera con Mao Molina, Lucas Jaramillo, Héctor Núñez y Jefrey Díaz. Hizo 15 goles en 21 partidos.

En 2002 estuvo el primer semestre en Caldas y el segundo, además del año 2003, en Deportivo Cali, con cuyo equipo obtuvo el subtítulo y el botín de oro como máximo goleador de torneo colombiano con 17 goles.

Regresó a Santa Fe en 2004 a integrar el Mercedes Benz de Méndez, inicialmente dirigido en el primer semestre por Comesaña, con la compañía en la delantera del brasilero Diniz, el argentino Naif y el colombiano Vilarete, marcando sólo 2 goles en 13 partidos, por culpa de una lesión. Para el segundo semestre el equipo varió: llegó a la dirección técnica De la Pava y en la delantera con Phil Jackson Ibargüen y Ramiro Madrid, obtuvo su segundo botín de oro y primero con Santa Fe, con 15 goles en 15 partidos.

En 2005 llegó a la dirección técnica Basílico González y a acompañar a Leider en la delantera Yanes y Víctor Cortés. En este año anotó 12 goles en 26 partidos, siendo transferido antes de terminar la temporada al
Al Shabab Rydah de Arabia, durante seis meses.

En 2006 regresó a los equipos de Basílico, Gareca y Sarmiento, a hacer parte de la delantera con Yanes, Ramiro Madrid, José Largacha, Armani, Carlos Hidalgo y Rodas, en el primer semestre, y en el segundo con Adrián Ramos, Héctor Hurtado, el Flaco Hernández, y los mismos Yanes, Largacha y Rodas. En uno de sus más flojos años, Leider anotó 8 goles en 16 partidos.

En el primer semestre de 2007 permanecieron en la delantera Ramos, Yanes, Largacha, y debutó Córdoba, mientras Leider anotó 10 goles en 20 partidos. Para el segundo semestre el mismo Sarmiento trajo al uruguayo Abreu, a Villarreal y Solís, mantuvo a Largacha y puso de delantero a Mario Gómez. Leider anotó 6 goles en 11 partidos.

Y en 2008, con Pecoso Castro nuevamente, llegaron los reconocidos delanteros y goleadores Toloza, Valoyes, Néculman, Nazarith y Tren Valencia hijo, anotando Leider hasta ahora, 10 goles en 23 partidos.

Cabe reiterar que durante todo este tiempo han pasado por Santa Fe los siguientes delanteros extranjeros: los uruguayos Ramos, Manuel Abreu y Gabriel García, el peruano Caballero, el chileno Illescas, los argentinos Héctor Núñez, Ramón Penayos, Naif, Armani y Daniel Néculman, el brasilero Diniz; los delanteros colombianos reconocidos Rubén Darío Hernández, Herly Alcázar, Milton Rodríguez, Iván “La Champeta” Velásquez, Mao Molina, Luis Zuleta, Carlos Vilarete, Carlos Hidalgo, Adrián Ramos, Jefrey Díaz, César Valoyes, Toloza, Cristian Nazarith, Luis Yanes, Víctor Cortés, Cachaza Hernández y hasta el gran Adolfo “El Tren” Valencia; los nóveles o casi desapercibidos Gustavo Díaz, Cristopher Moreno, Ferney Hoyos, Luis Angulo, Wilson Cano, John Reino, Jader Rojas, John Jailer Moreno, Ambuila, Lucas Jaramillo, Oscar Londoño, Edwin Asprilla, Ramiro Madrid, Phil Jackson Ibargüen, José Largacha, Benítez, Rodas, El Flaco Hernández, Córdoba, Mario Gómez, Oscar Villarreal, Solis y hasta Adolfo Valencia hijo, sin que ninguno de ellos haya igualado o tan siquiera se haya acercado al rendimiento como goleador de Leider; incluso, muchos de ellos, de alto renombre, han sido traídos para reemplazarlo, pero finalmente, no siendo así, Leider siempre ha tenido que volver a casa, a hacer los goles de Santa Fe.

Por otra parte, si se va, sin duda no existe actualmente en el fútbol colombiano un delantero tan efectivo como él. Ni Villagra, Barranca Herrera, Tejada, o Champeta Velásquez, poseen su misma regularidad. Ni el mismo Galván Rey, por la baja en su actual rendimiento, preveen ser jugadores que pueda reemplazar a Leider.

Finalmente y para la estadística, recordemos que con Santa Fe Léider ha jugado 201 partidos desde el inicio de su carrera, anotando 111 goles (0,55 goles por partido), solo contando los partidos de campeonato local. Lleva 18 dobletes de goles: 3 de ellos a Huila, 2 a Nacional y 2 a Millonarios; mientras que ha conseguido 4 tripletas ante Bucaramanga, Millonarios, Huila y Medellín. En Copa Libertadores, ha jugado 7 partidos con el rojo y marcado 3 goles. Es que desde el año 2000, desde el nuevo siglo, no hay otro delantero en el fútbol colombiano que haya anotado más goles que Léider.

Se necesita mucho tiempo, además de constancia y óptimo rendimiento, para que un futbolista alcance la cima de 100 goles con un mismo equipo. Y pasarán muchos años más para que Independiente Santa Fe vuelva a tener un goleador como él. Recordemos que el último gran goleador fue “El Maestrico” Alfonso Cañón con sus 146 goles, quien 30 años después de sus victorias, sigue siendo un referente esencial de la institución cardenal.

En la noche del pasado miércoles, las directivas determinaron de manera unánime que Leider no se debe ir del equipo, reiterando que cualquier rumor contrario, tan solo hace parte de la seguidilla de chismes que siguen pretendiendo desestabilizar a nuestro equipo. Una gran mayoría de hinchas no queremos que se vaya, como tampoco los directivos, ni por supuesto El Pecoso Castro; así mismo, si llega Bolillo, deberá ser el primero en pedir la permanencia de Leider, pues debe recordar aquella magia que hubo en su llegada a la Selección y al Mundial, en 1998.

Por lo pronto, sólo Leider dice que se va, quizás tan sólo por la ingratitud que percibe de más de uno.